LA ESPIRAL DE DETERIORO DEL TRANSPORTE PÚBLICO
(Obtenido de revistatranvia)
Muchas veces hemos escuchado las frases cómo: "debemos evitar que entremos en la espiral de deterioro de transporte público" o "es importante salir del circulo vicioso entre el automóvil y el transporte público antes que sea demasiado tarde". En lo siguiente trataremos de explicar a qué se refieren estas frases. Es innegable que el crecimiento económico en las ciudades trae aparejado el aumento de la tasa de motorización, es decir, la relación de número de automóviles por número de habitantes. Muchos factores influyen en este fenómeno entre los que podemos mencionar el símbolo de estatus que representa el poseer uno o más autos o la comodidad que otorga el andar en automóvil con respecto al deficiente nivel de servicio que presenta el sistema de buses. Más dueños de autos implica mas autos circulando en las calles y menos pasajeros dispuestos a utilizar el transporte público. Al verse enfrentados a una disminución de la demanda, los operadores pueden reaccionar aumentando las tarifas y/o disminuyendo las frecuencias para mantener sus beneficios, con la consiguiente baja en el nivel de servicio (los usuarios verán aumentados sus tiempos de espera y las tarifas que deben cancelar). El aumento de los flujos circulantes provocados por más autos también juega en contra del transporte público ya que aumentarán sus demoras con lo que aumentarán sus costos de operación que nuevamente se verán reflejados en aumentos de tarifa y disminución de las frecuencias de operación. Este empeoramiento del transporte público hace que pase a ser aún menos atractivo frente a la alternativa de utilizar el automóvil. Ello incentiva a más usuarios a adquirir automóviles y abandonar los buses (micros), con lo que se produce un círculo que lleva a un deterioro continuo del sistema.
Pero éste no es un efecto inevitable. Si bien el problema presentado es real y la tendencia que se viene observando en los últimos años en Chile muestra un aumento en la partición modal correspondiente al automóvil mientras que la del transporte público ha disminuido, es posible implementar medidas que contribuyan a quebrar este círculo vicioso. Existen medidas de tipo físico como pistas para buses u otros esquemas de prioridad al transporte público que pueden ayudar también en un mejor aprovechamiento del espacio vial. Los subsidios al transporte público es un tema más complicado pues tiene fervientes detractores y defensores; los subsidios pueden, en el corto plazo, evitar el alza de las tarifas, pero tienden a generar grandes déficit y a ocultar un mal manejo del servicio.
http://www.revistatranvia.cl/
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Muchas veces hemos escuchado las frases cómo: "debemos evitar que entremos en la espiral de deterioro de transporte público" o "es importante salir del circulo vicioso entre el automóvil y el transporte público antes que sea demasiado tarde". En lo siguiente trataremos de explicar a qué se refieren estas frases. Es innegable que el crecimiento económico en las ciudades trae aparejado el aumento de la tasa de motorización, es decir, la relación de número de automóviles por número de habitantes. Muchos factores influyen en este fenómeno entre los que podemos mencionar el símbolo de estatus que representa el poseer uno o más autos o la comodidad que otorga el andar en automóvil con respecto al deficiente nivel de servicio que presenta el sistema de buses. Más dueños de autos implica mas autos circulando en las calles y menos pasajeros dispuestos a utilizar el transporte público. Al verse enfrentados a una disminución de la demanda, los operadores pueden reaccionar aumentando las tarifas y/o disminuyendo las frecuencias para mantener sus beneficios, con la consiguiente baja en el nivel de servicio (los usuarios verán aumentados sus tiempos de espera y las tarifas que deben cancelar). El aumento de los flujos circulantes provocados por más autos también juega en contra del transporte público ya que aumentarán sus demoras con lo que aumentarán sus costos de operación que nuevamente se verán reflejados en aumentos de tarifa y disminución de las frecuencias de operación. Este empeoramiento del transporte público hace que pase a ser aún menos atractivo frente a la alternativa de utilizar el automóvil. Ello incentiva a más usuarios a adquirir automóviles y abandonar los buses (micros), con lo que se produce un círculo que lleva a un deterioro continuo del sistema.
Pero éste no es un efecto inevitable. Si bien el problema presentado es real y la tendencia que se viene observando en los últimos años en Chile muestra un aumento en la partición modal correspondiente al automóvil mientras que la del transporte público ha disminuido, es posible implementar medidas que contribuyan a quebrar este círculo vicioso. Existen medidas de tipo físico como pistas para buses u otros esquemas de prioridad al transporte público que pueden ayudar también en un mejor aprovechamiento del espacio vial. Los subsidios al transporte público es un tema más complicado pues tiene fervientes detractores y defensores; los subsidios pueden, en el corto plazo, evitar el alza de las tarifas, pero tienden a generar grandes déficit y a ocultar un mal manejo del servicio.
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